“Gárgaras”

Se mueren cuatro monjas en un accidente, al llegar al cielo las recibe San Pedro.

San Pedro: -Bienvenidas Hermanas, pero antes de entrar al Cielo deben confesarme algo, asi que pónganse en fila.

A la primera monja le pregunta:
-¿Alguna vez tocaste un pene? -Si, San Pedro, pero sólo con un dedo. -Bien, hija, mete el dedo al agua bendita para purificarte y pasa al cielo.

A la segunda monja: -Tu hija, ¿alguna vez tocaste un pene? -Si, San Pedro, pero sólo con la mano. -Bien hija, mete toda la mano al agua bendita y pasa al cielo.

Cuando San Pedro se aprontaba a preguntar a la tercera monja, saltó la que estaba al final y dijo: -¿San Pedro me podrí­a preguntar a mi primero?
-¿Por qué hermana?
-¡Porque yo no pienso hacer gárgaras después que ella meta el dedo al agua bendita!

“La nueva tecnologia medica”

Un hombre se quejaba: -Me duele mucho el codo. Creo que deberí­a ver a un doctor.

Uno de sus amigos le dice: -No hagas eso!. Hay una computadora en la farmacia que puede diagnosticar cualquier cosa mucho más rápido y más barato que un doctor. Simplemente tienes que poner una muestra de tu orina y la computadora te va a diagnosticar tu problema, y te va a sugerir que puedes hacer para solucionarlo. Además, solo cuesta 500 Pesos.

El hombre pensó que no tenia nada que perder, entonces llenó un frasco con orina y fue a la farmacia.
Encontró la computadora y puso la muestra de orina dentro de un embudo que habí­a en la máquina. Luego deposito los 500 Pesos en la ranura.

La computadora comenzó a hacer ruidos, a encender y apagar varias luces, y luego de una pequeña pausa, por una ranura salió un papel que decí­a:

Usted tiene codo de tenista.
Frote su brazo con agua caliente y sal.

No haga esfuerzos fí­sicos de magnitud.
En dos semanas va a estar mucho mejor.

Más tarde, mientras pensaba en lo maravillosa que era esta tecnologí­a y como cambiarí­a la ciencia médica para siempre, se le ocurrió si la computadora no pudiese ser engañada.

Decidió probar si lo podí­a hacer, mezclo agua de cañerí­a, un poco de mierda del perro y un poco de orina de su hija y su mujer. Para terminar, se masturbó y puso su semen en la mezcla.

Fué a la máquina y después de los sonidos y luces y rigor, la máquina imprimió el siguiente análisis:

Su agua es demasiado impura.
Cómprese un purificador.

Su perro tiene parásitos.
Dele vitaminas.

Su hija es drogadicta.
Intérnela en un instituto de rehabilitación.

Su esposa esta embarazada.
Y no es suyo, consiga un abogado.

Y si no deja de masturbarse…
NO SE LE VA A CURAR NUNCA EL CODO.