La verdadera independencia de México

Vía twitter, me encuentro con la liga a un artí­culo de Nexos el cual me ha parecido bastante interesante, y donde me he enterado de algunos datos que no conocí­a. Se los pongo intacto, a ver que les parece, y los créditos pues son del escritor Luis Gonzalez de Alba.

Camachocar2La fiesta popular más arraigada en , por todo el paí­s, es El Grito de Independencia, a las 11 de la noche del 15 de septiembre. Es una celebración más general que la de la Virgen de Guadalupe, superada por advocaciones regionales de Marí­a; más nacional que cualquier fiesta religiosa porque, por suerte, los mexicanos cada vez practican más religiones, motivo que deberá conducirlos a concluir que, si hay tantas, todas son falsas. Pero El Grito nos conmueve a todos, llena plazas y reúne familias frente al televisor, corren rí­os de tequila y se consumen toneladas de tacos. En los bares de todo tipo hay fiesta mexicana, pero más clientes llevan traje de charro en los bares gays, casi siempre con gran éxito.

Y bueno, (casi) todos sabemos que el sábado 15 de septiembre de 1810, a las 11 de la noche, no ocurrió nada, absolutamente nada. El virreinato durmió tranquilamente y en su mayor parte tuvo un plácido domingo 16. Los únicos nerviosos fueron los conjurados de Querétaro. Pero el cura de Dolores, Miguel Hidalgo y Costilla, no tañó la campana ni llamó “a coger gachupines” a las estrafalarias 11 de la noche. Don Miguel, sensatamente, llamó a misa de siete o de ocho porque era domingo y muchos rancheros llegaban de las cercaní­as para cumplir el mandamiento de oí­r misa, y de paso ir al mercado, comprar y vender. Una vez con el atrio lleno, el cura les pidió que fueran por palos, machetes y lo que hallaren. Así­ comenzó una revuelta que duró apenas 10 meses, no se extendió más allá del pequeño triángulo que forman Querétaro, Guadalajara y las cercaní­as de la ciudad de México, pero le enajenó a Hidalgo todas las simpatí­as de los independentistas a causa de su desbordado pillaje y sus crí­menes contra no combatientes.

Los cabecillas de esa confusa asonada antes del año ya habí­an sido detenidos, excomulgados (por el obispo independentista Abad y Queipo, amigo de Hidalgo), fusilados, decapitados, y sus cabezas, la de Miguel Hidalgo señaladamente, colgaban en jaulas de hierro en cada esquina de la Alhóndiga de Granaditas, Guanajuato.

La independencia no llegarí­a hasta 10 años después: el 27 de septiembre de 1821, sin disparar un tiro ni derramar sangre: por un acuerdo entre el nuevo virrey, Juan Donojú, y las cabezas del ejército insurgente, que también se habí­an aliado por un acuerdo, una negociación, no por la derrota sangrienta de una de las partes. Hablaron y se dieron un abrazo el rebelde Vicente Guerrero y el enviado por el virreinato a vencerlo, Agustí­n de Iturbide. Sí­, claro, en Acatempan, y al acuerdo lo llamamos El abrazo de Acatempan, no la masacre, ni el triunfo o la derrota.

¿Y El Grito, el hecho fundacional cuyo segundo centenario nos aprestamos a celebrar en un año más? Muy sencillo: no hubo tal. Quizá por eso mismo se nota más bien poco entusiasmo y opiniones varias al respecto. No deja de tener el bicentenario ese aire de fiesta a la que se asiste por obligación y sin saber qué regalo llevar: columna, arco, torre, monumento: en la mesa de regalos nada nos convence, quizá porque la festejada nos tiene sin cuidado.

Mal, muy mal comienza un paí­s que falsea su acta de nacimiento misma. ¿De dónde sacamos, entonces, esa fiesta nacional, la más importante de México? De dos casualidades:

1. Porfirio Dí­az cumplí­a años el 15 de septiembre, y por ese motivo dio en esa fecha, durante su larga presidencia, una gran recepción nocturna en el Palacio Nacional a la aristocracia y gente bien (a la que todaví­a no le daba por ser de “izquierda”), cuerpo diplomático, alto clero y ministros. Abajo, en el Zócalo, se organizaba una verbena popular con muchos cohetes y tacos para que también el pueblo bueno celebrara el cumpleaños de su presidente vitalicio.

2. En 1896, Porfirio Dí­az hizo llevar la vieja campana de la iglesia de Dolores, tañida por Hidalgo para llamar a misa la mañana del 16 de septiembre, e instalarla sobre el balcón central del Palacio Nacional. Terminada la instalación el dí­a 14, llegó el fandango por el cumpleaños presidencial el 15, y Porfirio Dí­az, que cada año salí­a a recibir la aclamación de su pueblo bueno, tuvo la ocurrencia de repicar la campana histórica, quizá con la sola intención de indicar que allí­ estaba y no se veí­a porque era de noche. Pero no gritó nada, al menos nada que se recuerde.

Pues eso es todo. Pero nuestros niños ya no saben con precisión si la independencia de su paí­s es el 15 de septiembre, en que van a ver cohetes y a comer churros a la calle, o el 16, en que ven por tele el desfile militar.

Y no es asunto menor eso de no tener certeza: “¿El 3 o el 4 de julio, el 13 o el 14 de julio?”, no son preguntas que se haga ni el más barbaján gringo o francés. Pero un mexicano instruido puede, con razón, dudar.

Que la costumbre de comenzar las fiestas desde la noche del 15, con salvas de artillerí­a y fuegos de artificio, sea anterior a Porfirio Dí­az, tiene un dato, pues fue registrada la de 1852 por el licenciado Liberato Garabato (y luego los españoles acusan a nuestros novelistas de urdir nombres imposibles para sus personajes). Pero Grito no hubo. La conjunción de campanazos y pasado de lista, a grito pelón, de los héroes “que nos dieron patria”, según parece la realizó por primera ocasión el presidente o primer jefe de la Revolución, Venustiano Carranza.

La independencia flotaba en el aire

Una de las primeras propuestas serias de dar independencia a las provincias americanas de España provino, en 1783, de un español ilustrado y audaz: Pedro Pablo Abarca de Bolea, conde de Aranda, quien expulsó de España a los jesuitas, por si algo le faltara. En un informe secreto a Carlos III, el reformador rey de España, acerca de los recién independizados Estados Unidos, los 13 estados originales, todos sobre la costa atlántica norte, el conde de Aranda avisa al rey con profética intuición: “Mañana será gigante, conforme vaya consolidando su constitución y después un coloso irresistible en aquellas regiones […] La libertad de religión, la facilidad de establecer las gentes en territorios inmensos y las ventajas que ofrece aquel nuevo gobierno, llamarán a labradores y artesanos de todas las naciones […] y dentro de pocos años veremos levantado el coloso que he indicado”.

Nótese el mundo de diferencia entre esa visión ilustrada del conde de Aranda y la torpe, cerrada, católica, obtusa y atrabiliaria del cura Morelos en sus retrógrados Sentimientos de la Nación, de dar vergüenza ajena: “Que la Religión Católica sea la única, sin tolerancia de otra. Que el dogma sea sostenido por la jerarquí­a de la Iglesia, que son el Papa, los Obispos y los Curas, porque se debe arrancar toda planta que Dios no plantó”. ¿Qué habrí­amos hecho si no lo matan a tiempo? Por desgracia, esos “sentimientos de la nación” (ya habí­a la tendencia de endilgar a la nación los prejuicios propios) siguen guiando a nuestros diputados y senadores: somos, con Corea de Norte, el único paí­s del mundo que rechaza inversión en energí­a y no permite que se investiguen nuevos yacimientos de petróleo donde no tenemos tecnologí­a nacional para hacerlo. “Que los gachupines se vayan a su tierra o con su amigo el francés que pretende corromper nuestra religión”, parecen decir con Morelos. Se refiere el inquisidor cura a las tropas liberales de Napoleón que llevaban por toda Europa la ideologí­a laica, democrática e igualitaria de la Revolución francesa.

¿A esa canalla intolerante y fanática estamos celebrando? Pues sí­, porque seguimos padeciendo los mismos defectos, y por ellos seguimos hundidos en la pobreza y esperando que la riqueza sea milagro de la Virgencita de Guadalupe. Pues no se quejen.

Con espí­ritu de la Ilustración y visión de estadista, Aranda le sugiere a Carlos III la transformación de las colonias americanas en reinos independientes de España, si bien fraternales. Es la idea sobre la que Inglaterra levantó su comunidad de naciones que va de Canadá a Australia. Pero la monarquí­a española nunca se caracterizó por su visión de largo plazo. Sólo recordemos que comenzó por prohibir en la Nueva España los cultivos de olivo y vid impulsados por los primeros franciscanos. Esa torpe medida fue la primera expresión de nuestro centenario proteccionismo: en vez de alentar la economí­a de las colonias y así­ tener un imperio de naciones ricas, tuvieron visión de abarrotero y arrasaron plantaciones que hací­an competencia, los priistas dirí­an “desleal”, a las importaciones peninsulares de vino y aceite.

De haber vivido más Carlos III o de no ser sucedido por su mediocre hijo Carlos IV, la recomendación del conde de Aranda habrí­a resultado en algo semejante al sueño de Bolí­var, que sueño sigue siendo: paí­ses americanos fraternos y, sobre todo, ricos, en abierta relación de iguales con España. Ni guerras de independencia, ni la consiguiente destrucción de la minerí­a, agricultura y economí­a general novohispana. Independencia por acuerdo con España y bajo legislación liberal, como la impulsada por Carlos III con su libre comercio de granos y agricultura experimental, sus lí­mites impuestos a la iglesia católica y cultivo de las tierras eclesiásticas “de manos muertas”, sin uso productivo. En fin: juarismo antes de Juárez e independencia sin destrucción ni cabida para los Morelos. Quizá desde el siglo XVIII habrí­amos comenzado a educar generaciones de mexicanos en las ideas de la democracia. Así­ no tendrí­amos, como ahora, democracia sin demócratas: nuestro peor mal.

Así­ pues, la idea de la independencia duró varios decenios flotando, cocinándose entre las clases ilustradas, más que entre el pueblo analfabeta. Las ideas de Voltaire y Rousseau eran tema de conversación en las fiestas de la aristocracia novohispana.

Para ejemplo amargo, sólo recordemos que Juan Antonio de Riaño, intendente (gobernador) de Guanajuato tení­a a muchos de los conspiradores de 1810 como invitados a sus tertulias literarias. En su Historia general de México, señalan Florescano y Gil que fué amigo personal de Miguel Hidalgo, cuyas huestes desarrapadas habrí­an de matar, años más tarde, al intendente ilustrado.

Un virrey encabeza la independencia

El siguiente proyecto de independencia para la Nueva España, nombre de México durante 300 años, lo encabezó un virrey. Y fue una intentona formal, no una recomendación como la del informe secreto del conde de Aranda. En 1808, el virrey José de Iturrigaray aceptó la propuesta de instalar un congreso nacional que independizara la Nueva España, presentada por el Ayuntamiento de la ciudad de México. Impulsaban la iniciativa incruenta el regidor Juan Francisco Azcárate, el abogado Francisco Primo de Verdad y Ramos, y el sacerdote Melchor de Talamantes. Se filtró la noticia y llegó a un bule similar al que luego tendrí­a La Tuerta Ruperta en Guadalajara (quizás amiga de don Liberato Garabato). Allí­ un vizcaí­no de nombre Gabriel Yermo, que controlaba el abasto de carne en la ciudad de México, urdió el primer golpe de Estado de las decenas que padecerí­amos por todo el siglo XIX, y con la Real Audiencia de su parte, depuso al virrey y lo hizo prisionero precisamente un 15 de septiembre, sólo que de 1808. Primo de Verdad y Talamantes fueron a dar a San Juan de Ulúa. Así­ pues, los únicos gritos dados un 15 de septiembre fueron los de Yermo contra la independencia planeada por el mismí­simo virrey. Pero los dio en 1808.

La nación recuperada

Pocas ideas más falsas, insostenibles y dañinas que la de una nación oprimida durante 300 años por el invasor español y restablecida por la fuerza de las armas, del derecho y de la justicia.

En el territorio que hoy es México no hubo una, sino decenas de naciones indí­genas. Todas con culturas, idiomas, religiones, usos y costumbres, grados de civilización y organización social más diversas entre sí­ que la diversidad entre España, Italia y Francia durante el Renacimiento.

¿De dónde sacamos, entonces, la idea de que hubo una nación recuperada luego de 300 años de opresión extranjera? La sacamos de España, ¿de dónde más? En 1492 no solamente ocurrió el descubrimiento de América por los españoles, sino la toma del último bastión moro, Granada, luego no de 300, sino de casi el triple: 800 años de ocupación árabe. En el caso de España sí­ habí­a una nación previa a los árabes, que llegaron hasta Francia, los detuvo Charles Martell en el paso de Roncesvalles y, casi de inmediato, se inició una ola en sentido contrario que acabó fijando los lí­mites de los califatos hacia la mitad sur de España.

Tampoco esa frontera fue aceptada y definitiva: en esos ocho siglos, los españoles (que así­ se consideraban a sí­ mismos) atacaron y empujaron su frontera sur, reconquistando tierras.

Los españoles, cristianos, blancos (más o menos), en posesión de una lengua común (el castellano), instituciones comunes (el municipio, la monarquí­a) y una herencia común celta-greco-romana-visigoda, siguieron empujando la frontera de España hasta tomar el último reducto moro: Granada. Con eso terminaron 800 años de ocupación árabe. Una reconquista que tuvo su inicio casi al mismo tiempo en que terminó la conquista musulmana.

En el caso español no hay sombra de duda: hubo una España romana tras la derrota de la España celta; el legendario cerco de Numancia, con su héroe Viriato, la integró al Imperio, donde no fue una simple provincia, sino proveedora de emperadores, entre ellos dos muy grandes: Adriano y Trajano; de filósofos y literatos entre los que se cuentan Séneca, Lucano y el grosero y divertido Marcial. A la caí­da de Roma en 476 d. C. surge la España visigoda de la alta Edad Media. Son ocupaciones y conquistas digeridas, admitidas. No lo es, en cambio, la conquista árabe, aunque sea imposible negar que dejó genes (los españoles del sur son más morenos que los norteños) en la población y una profunda herencia cultural, genes y memes. Pero cuando se acabó, se acabó. Hay, sin duda, una nación española, si bien todaví­a subdividida en reinos, que es recuperada por completo cuando los reyes Fernando e Isabel entran a Granada.

Los moros no dejan únicamente algo de su color, sino hasta la palabra misma, pues moreno viene de moruno, “que parece moro”. Y moro viene del griego mavro, negro, que se vuelve mauro y la au, como en francés e inglés, deviene o: moro. Pero de que se van, no hay duda: no hay más califatos ni emiratos. También se va la tolerancia musulmana hacia las religiones “del Libro”: judí­os y cristianos. La Inquisición persuade a todos de bautizarse o huir para evitar la hoguera. Hay una España recuperada a partir de 1492.

Algo similar ocurrió con la ocupación turca de Grecia. Los turcos fueron tomando partes del que habí­a sido Imperio Romano de Oriente desde Constantino, luego Imperio Bizantino, de lengua griega con capital en Constantinopla, Constantinóu-polis: la ciudad de Constantino. En 1453 cayó la ciudad capital ante los turcos otomanos. Se extendieron éstos no sólo por el Oriente Medio, sino por el centro de Europa: Balcanes, Bulgaria, Rumania y llegaron hasta las puertas de Viena. Nuestro Cervantes perdió un brazo en la armada cristiana que detuvo el avance turco-musulmán en Lepanto.

En el mismo año en que México se independizó de España, Grecia lo hizo del Imperio Otomano: 1821. Y ocurrió, como en España, que al retirarse los turcos dejaron genes y costumbres, pero la nación griega tení­a dos mil años de existencia a la caí­da de Constantinopla, y luego de 350 años de dominio turco, volvió a existir. Por supuesto, los turcos dejaron genes y memes (genes de cultura): hay apellidos griegos de clara resonancia turca (los terminados en glu-glu) y muchas costumbres, trajes, bailes, comidas, de herencia turca. Pero era Grecia y volvió a ser Grecia. Era España y volvió a ser España.

No hubo, en cambio, un México prehispánico, salvo en nuestro lenguaje actual: para entendernos, así­ le decimos a este territorio antes de Hernán Cortés. Pero no habí­a una nación, un pueblo, una lengua, un México. Los tlaxcaltecas y otomí­es no eran meshicas, sino enemigos de éstos, mucho menos eran mexicanos, nombre que fue necesario crear, con el de México, y nos condenó a ser un paí­s centralizado no sólo en lo polí­tico y económico, sino hasta en la historia, al darnos como herencia cultural indí­gena a la más reciente y menos importante de las culturas mesoamericanas. No olvidemos que meshicas o aztecas, en pleno año del Señor de 1300, todaví­a eran una tribu de cazadores-recolectores, nómadas que avanzaba hacia el sur buscando un águila que devorara una serpiente.

Los mayas, para el 1300 d. C., llevaban mil años de mudar ciudades y levantar imperios, y hací­a 400 años el último imperio habí­a caí­do y sus magní­ficas construcciones eran recuperadas por la selva; los chinos y los pueblos de Mesopotamia, así­ como los del Nilo que fundarí­an Egipto, llevaban al menos ocho mil años de haber abandonado la cacerí­a y la recolección para asentarse, cultivar la tierra, domesticar plantas y animales, lo que dio origen a las ciudades y al Estado. En 1300 d. C. las pirámides de Egipto tení­an tres mil años de hacerse ruinas, los chinos habí­an amurallado un imperio inmenso, Atenas habí­a sido construida y destruida varias veces, como también Roma, Venecia era señora de los mares; en 1300 por todo el sur de Europa soplaban vientos renacentistas. Y el pueblo americano al que hemos hecho eje de nuestra historia, los aztecas, eran, todaví­a, cazadores-recolectores como los chinos 12 mil años antes. No son poco atraso 12 mil años para que elijamos construir una identidad nacional con base azteca.

No es un misterio por qué los preferimos a ellos y no a los toltecas, mayas o zapotecas: porque los aztecas son la mejor imagen del pueblo vencido. Y eso nos atrae con fascinación enfermiza, morbosa.

Nuestra historia ha decidido olvidar que fue el odio infinito a los aztecas y sus impuestos de sangre lo que unificó a los muy diversos pueblos sometidos bajo su tiraní­a, y que esas tropas multinacionales fueron empleadas por Cortés para conquistar la capital imperial.

Y luego de 300 años de gestación, fueron hijos de españoles, como Hidalgo e Iturbide, quienes hicieron labor de parteros de una nación nueva, sin existencia previa. España y Grecia, dominadas o no, tení­an nombre. Aquí­, la independencia de la Nueva España o de la América Septentrional, debió empezar por buscarse un nombre, que fue México, así­ denominado porque nos recuerda la derrota. No nos gustan los triunfos ni los triunfadores.

Luis González de Alba. Escritor. Es colaborador del diario Milenio.


Joryx Jorge Eustaquio

Desarrollador Web, PHPero de corazón, amante de la vida, fotografo por diversión, católico sin ejercer y chingon por convicción! http://joryx.com

17 comentarios sobre “La verdadera independencia de México

  • el 16 de septiembre del 2009 a las 6:21 pm
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    …” Y el pueblo americano al que hemos hecho eje de nuestra historia, los aztecas, eran, todaví­a, cazadores-recolectores… como los chinos 12 mil años antes…”

    Y yo pregunto: Si eran unos salvajes e incivilizados cazadores-recolectores… ¿Como llegaron a vivir a tenochtitlan? ¿Cuando llegaron, la ciudad ya estaba construida y la habitaron? ¿Quien la construyo? ¿Quien levanto los teocalis (piramides)?

    Tu historia tiene efectivamente puntos interesantes y hasta creibles… pero definitivamente el cierre de la misma deja mucho que desear, sobre todo porque un grupo de cazadores nomadas y recolectores, pudieron levantar una ciudad tan impresionante como la gran tenochtitlan, que estaba a la altura de cualquiera de las otras grandes civilizaciones que comentas…

    En fin, solo una observacion…

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  • el 16 de septiembre del 2009 a las 7:20 pm
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    Muy buen aporte, me recordaste las clases del profe Macario de la secundaria, era todo un renegado de la historia el viejo!

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  • el 20 de septiembre del 2009 a las 10:29 pm
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    antonio lopez tiene razon
    es buen articulo, pero ese wey es una malinche moderna
    buen articulo joryx ojala publiques mas de estos

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  • el 25 de septiembre del 2009 a las 5:23 pm
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    q chid l neta super woa habla de lo q nosotros avese no sabemos k– cool

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  • el 4 de marzo del 2010 a las 12:35 pm
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    Hola jorix ó alba, aquien escriba este articulo,
    Me parece un articulo interesante te pone a pensar como fue construido el país ¿Me pregunto quien o quienes se les ocurrio ponerle oficialmente el nombre de méxico? si alguien sabe que me lo diga porfa

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  • el 28 de abril del 2010 a las 10:50 am
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    Hola a todos, amigos, profesores, conocidos y muchos otros que no tengo el placer de conocerles.

    Quién soy, es lo de menos, un mexicano como ustedes, de sangre tlahuika con un orgullo profundo de sus raices…pero igual vulnerable ante la realidad que nos subyuga.

    Es por ello que tomo el atrevimiento de enviarles este correo, dónde expongo mi sentir hacia una realidad que se nos han creado, crecemos con ella, pasamos nuestra vida creyendo que está es la verdad, cuándo en realidad vivimos dentro de una falacia bien manejada y manipulada, por esto, y después de incontables atropellos que hemos sufrido toda la población mexicana, desde el rincón más al sur hasta (el ahora militarizado) norte de México, redacté este breve ensayo, que tiene como único proposito intentarles dar una visión diferente de lo que realmente ocurre en nuestro alrededor, por qué apesar de que seas de un pueblo, vivas en la ciudad, seas clase baja o media, a todos nos afecta por igual, a todos nos ”manejan” de la misma manera. Por ello les ruego tomen un par de minutos de su tiempo para leer lo que aquí les envio.

    Opiniones diversas, heterogenas y completamente homogeneas a las aquí planteadas siempre existirán, pero de algúna manera tenemos que dar el giro hacía el cambio, hacia nuestro nuevo despertar como nación fuerte y totalmente conciente de su realidad e identidad. Y sí así lo consideran pertinente, envienlo a sus contactos, que más mexicanos puedan tener la oportunidad de abrir su visión así un nuevo panorama ”real”.
    De manera obvia se encuentra el decir que este proceso será lento y con demasiado trabajo por hacer, pero… sí no somos nosotros, quiénes? Sí no es ahora, cuándo? y sí no es aquí, entonces dónde?. Es hora de comenzar, para que un día el mundo entero sienta el suelo temblar cuándo el andar de México de siquiera un paso, cuándo un Mexicano camine. Sólo juntos como nación lo lograremos, ÉXITO!

    Ehekatl Ollin.

    ‘’INDEPENDENCIA EN MÉXICO’’

    Por. Ehekatl Ollin

    Hoy en día se puede prender la T.V. y observar un número incontable de comerciales acerca del festejo de la independencia de México, y llaman a los mexicanos a festejarla y a formar parte de este magno evento dónde todos celebrarán la tan mencionada ‘’Independencia’’ de México.
    Y es aquí donde el parte aguas de este ensayo se abre camino para expresar aquellos puntos por los cuáles más que un festejo nacional, debería de ser un momento de profunda reflexión para realmente conocer la realidad en la que el país está sumergido. Entonces bien, el término ‘’independencia’’ surge como descripción para aquello que fuese autónomo y capaz de subsistir sin la intervención de agentes externos. Y por ello se cuestiona. Es realmente México ese país que por el mismo pueda subsistir y sin la intervención de ningún otro agente el tome las decisiones adecuadas a su realidad y a su entorno? Como respuesta a esta cuestión, se comenzará por analizar el aspecto cultural, han pasado cerca de 500 años desde que la imposición cultural, política, territorial y de explotación-sometimiento comenzó. Y una vez consumada la independencia, el pueblo logra de manera muy acertada su cometido… pero cuál fue este realmente? Sólo cambiar la bandera que ondeaba en lo más alto de nuestra asta? O quizás cambiar de correa que nos apretará para saber qué dirección tomar? Se debe de recordar que sigilosamente una vez consumado el holocausto gachupa sobre nuestros primos mexicas y el resto de la mexicayotl. Empieza no sólo el sometimiento de esclavitud pero también cultural, espiritual y de identidad, por lo cual vamos perdiendo parte de nuestra esencia. Retornamos la hoja 500 años adelante y vemos a un México muy diferente de cómo gran cantidad de nuestros héroes hubiesen querido que como México se viera. Hoy en día y con bases que dé ante mano y casi como coro, todos los mexicanos lo saben. Pero y si se sabe porqué no se hace algo al respecto?
    De manera fáctica analicemos estos supuestos. Primeramente véase a México como el país ‘’tesoro’’ pues aquí gran cantidad de países han encontrado como hacerse de fortuna y aprovechando que México no ha desarrollado tecnología propia, nos ‘’esclavizan’’ haciéndonos dependientes de ellos, y sea por corrupción por la cual una élite nos este prostituyendo o cualquier otra, el resultado es el mismo, dependemos de lo que los otros países decidan sobre nosotros, y bien claro está el tema del petróleo en nuestro estado-nación, este oro crudo el cuál proporciona cerca del 85% del PIB nacional a México, paradójicamente no es explotado con eficacia y eficiencia puesto que no se ha invertido en tecnología propia, y sin embargo acudimos a acurrucarnos a la de otros países, volviéndonos dependientes de lo que ellos nos proporcionen y a sus precios que estos conlleven. Ahora bien en el aspecto económico donde casi de manera unilateral el país se la ha jugado por dar el todo por el todo para y con los E.U.A, al cual se le exportan cerca del 89% de todo lo producido en el país, aclaremos que esta compra hecho por el vecino del norte es mal pagada desde cualquier punto que se quiera analizar. La segunda entrada de circulante en el país después de la venta del petróleo son ‘’Las remesas’’ que los compatriotas del otro lado envían a sus familias a México y recuérdese que la mayoría de todas estas remesas son enviadas por inmigrantes ilegales. Es decir que, que pasará cuándo el petróleo (que para México contadamente son 10 años más para el agotamiento) se agote y los inmigrantes mexicanos en los U.S. o bien pierdan su trabajo o sean deportados? No es esto una dependencia, en su respectiva variante ‘’económica’’ pero de igual manera una ‘’dependencia’’?.
    Ahora manejemos el aspecto cultural, es sin lugar a dudas, un hecho totalmente verosímil que la identidad prehispánica está siendo olvidada a grandes pasos, sobre todo en los puntos más industrializados del país, y por ello fácilmente adquieren mediante un proceso bilateral bien planeado por parte del gobierno mexicano y americano la cultura ‘’moderna’’. Aquella que está sometida a un sistema económico capitalista, que de manera vivencial se ha demostrado su inestabilidad pues genera por sobre todo los males, una masa inmensa de pobres y una cerrada elite de millonarios. Y nos convierte entonces a países como México en dependiente de los países desarrollados, pues estos suministran el hambre ‘’capitalista’’ que ellos mismos han generado en nuestro ser.
    Un país con un sistema educativo basado en el desarrollo integro de tan sólo ‘’mano de obra’’ es decir, obreros, no se puede llamar ‘’independiente’’, en donde con una táctica casi mística nos convierten en los títeres que ‘’ellos’’ necesitan para su casa de muñecas, dónde se nos es trabajado bien profundamente la forma de hablar, de ser, de actuar, de pensar, de vestir, de gustar, de ver y de sentir. Si esto no es esclavitud, entonces que es!!!!? Realmente, mexicanos, necesitamos tener de nuevo una cadena de acero en nuestros cuellos para darnos cuenta que estamos bajo el subyugo de una élite? Con esto de la modernidad, hasta nuestra cadena se volvió ‘’virtual’’ pero allí esta, es sólo que la queramos ver, el hecho de que no creamos en ella no se significa que no exista pues nos sangra, nos hace llorar, nos lastima y día a día nos aleja de la felicidad y el rencuentro con nosotros mismos.

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  • el 4 de septiembre del 2010 a las 11:20 am
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    estoy completamente de acuerdo en lo que lei, sabes es una pena que en los libros de texto nos digan tantas y tantas mentiras, que nos hagan venerar muchas veces a pillos tan pero tan malos como los que existen hoy en dia y peor que existan monumentos y calles con sus nombre. pero bueno como dice en el texto somos un pais que dese nuestros origenes crecimos sobre una base de mentiras.

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  • el 11 de septiembre del 2010 a las 10:08 pm
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    El autor Luis,tiene algo de razón. Yo también estoy harto de la mercadotecnia que se a desarrollado a partir del bicentenario y centenario. Eso es basura, sin embargo, tómese la fecha que se quiera tomar, que si el 15 o el 16, o incluso el 27 cuando fue reconocida la independencia, lo importante es que en lo personal cada individuo de raices mexicanas, tome conciencia en la situación actual de nuestro país y decida cual es el papel que a cada uno nos corresponde para ser exitosos. Porque a final de cuentas que si antes fueron varias civilizaciones, que si los aztecas, que si los novohispanos, que lo que sea. Ahora somo una nación llamada México, y no, no se trata de heróes o villanos, simplemente se trata de personajes que de alguna u otra manera tuvieron que ver para que México fuera lo que es hoy.

    Estoy de acuerdo que la historia oficial, tiene tintes de cuentos de heróes ficticios, pero creo que la reflexión de estas fechas, es para que cada uno de nosotros inculquemos en nuestros hijos, el amor, el compromiso, la responsabilidad, la honestidad y todos esos valores que si son importantes hacia nuestro país, porque son ellos, nuestros hijos, quiénes en un futuro serán, obreros, ingenieros, licenciados, empresarios, presidentes o tendrán la opción hasta de la delincuencia organizada. Son ellos los quiénes escribiran la historia de nuestra nación, y está en nosostros que ellos logren cambiar todo lo malo que hoy existe en nuestro país, porque son ellos, que con el ejemplo que dejemos van a tomar el rumbo que este país necesita.

    Considero que no es solo cuestión de descubrir las falsedades que la historia oficial tienes, sino de tomar como refeencia esta fecha, para que hagámos un parteaguas y decidamos que no hay peor mal que la ignorancia, y que si tu, yo y los que lean este artículo nos levantemos en una revolución, no armada, no sangrienta, sino intelectual, de enseñanza, de ejemplo, para que nuestros hijos y los hijos de sus hijos logren lo que en 200 años no hemos logrado nosotros ni nuetros antecesores, es una fecha que se debe tomar como inicio de una nueva nación para cambiar a los pequeños, los viejos no, esos ya lo hecharon a perder, es en los pequeños en quienes se debe trabajar.

    Y considero que después de que se fomente la honestidad, el compromiso y la responsabilidad en nuestros pequeños, solo entonces México sera una potencia. El primer paso es el desarrollo intelectual, No se trata de cambiar a los Lopez Obrador, a los Calderón, a los chapos, por nombrar algunos, se trata de cambiar a los futuros políticos, a los futuros presidentes, a los futuros empresarios. Por ello considero que si es una buena idea ir a las plazas y gritar con gran emoción este 15 de septiembre, que se les enchine el cuero a nuestros hijos para que sientan a su nación, para que se comprometan con ella, para que busquen un bien común, no individual, sino colectivo, para que desarrollen una amor por su país y adquieran el compromiso de hacer lo Grande. Y no les digas que celebras que un sacerdote promulgo un levantamiento en el cual cada quien velaba por sus intereses individuales, diles que festejas el principio del nacimiento de una nación, una nación la cual depende de lo que él y de sus compañeros de escuela. Que depende de ellos es el rumbo que va a tomar. La lucha no tomará 10, 20 o 50 años, puede tomar dos, tres o más generaciones, pero algo si es seguro, nuestro nivel intelecual no es el mismo que el de los insurgentes hace 200 años, ni el mismo que el de los índigenas de aquellos tiempos, tenemos esa gran venteaja, para que nuestro hijos logren el sueño de Bolivar. Para que ellos logren que México sea una Nacion Independiente y Soberana, ese es el papel que nos toca.

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  • el 17 de septiembre del 2010 a las 8:35 pm
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    Cristian… creo que has dado la mejor reflexión es cuestión de cada quien… Y tomar lo mejor para así salir adelante

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  • el 18 de septiembre del 2010 a las 12:26 am
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    simplemente quisiera comentar que no se en verdad de que independencia se festeja en mexico en primer lugar nunca hemos sido independientes de nada ya que estados unidos siempre nos ha tenido en sus manos y no podemos hacer nada sin que el de el visto bueno ahora en estos tiempos actuales estamos completamente gobernados por extranjeros como lo son los chinos,coreanos, alemanes,españoles,judios y por propios mexicanos comoel dueño del centro historico que ustedes ya saben quien es. ahora yo pienso que la mayoria de nuestros heroes de independencia al igual que de la revolucion si no hubieran muerto en batalla se hubieran matado entre ellos para que el ultimo que quedara vivo fuera el que nos gobernara como hicieron los que consumaron al final dichas batallas.

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  • el 21 de octubre del 2010 a las 5:22 pm
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    Buenas tardes este es un comentario para la policía internacional y para el consejo mundial de las naciones unidas.-Se sabe mucho como constantemente se ven a políticos del país mexicano, y de cómo los militares mexicanos, quieren obligar a sus políticos, para que sigan respetando las leyes del país de México, los elementos militares del país de México, les exigen a los políticos mexicanos, que respeten las leyes y la constitución del país mexicano, es muy seguro que en esos problemas, deberían de intervenir un poder superior, porque hay extranjeros manejando con en el gobierno del país México, que se están defendiendo, y atacando a la gente de México, hablando indebidamente de la independencia de México, que no fue para extranjeros y fue solamente para la gente de México, pues esos extranjeros dentro del gobierno de México, están hablando mucho y presumiendo mucho la independencia del país de México, pero es muy evidente que son extranjeros que están robando y atacado a el país de México,
    estos extranjeros, constantemente y groseramente están callando a los amigos del país mexicano, deberían intervenir poderes internacionales, como seria la policía internacional y las naciones unidas, porque hay muchas gentes extranjeras, en México que están presumiendo con bandera ajena, muchos extranjeros se quejan de que los políticos mexicanos, piden ayuda para violar las leyes del país de México, que esos políticos, llaman a poderes militares extranjeros, y los políticos mexicanos, hacen sus propios negocios con militares extranjeros, sin la intervención de ningún político, ni ninguna supervisión internacional, es muy bien sabido, que no esta permitido que ningún militar, hable con sus mismos políticos, ni muchos menos, que un militar hablen con políticos extranjeros, los poderes internacionales extranjeros, deberían de hacer una investigación en el país de México, porque en el país de México se puede hacer todo, se puede violar todo, sin que nadie intervenga a salvar a la gente, son unos criminales muy versátiles y se escapan sonriendo, y confiando mucho en su loquera, que seguramente tienen que ser tratados con medicina psiquiatrita, la vida de los políticos mexicanos, esta llena de golpes, y seguramente muchos de esos golpes les están asiendo perder la razón, los mexicanos son gentes muy peligrosas, porque constantemente se caen, por que toman muchos licor, es un delito tomar cuando están haciendo política, los mexicanos toman mucho cuando están asiendo política, se pelean muchos con los extranjeros, con el calor del licor, debería de haber una investigación mas adentro, de la política mexicana, porque hay testigos presenciales de los hechos que los políticos mexicanos, que ellos son los mismos criminales, asesinos, saltabancos, secuestradores, y que ellos mismos tienen bajo el poder pseudo político, a el país de México, esta banda de criminales, se ríen mucho dentro de los edificios de gobierno, están asombrados y asustados del poder tan grande que le robaron a el pueblo de México, esta banda de criminales, hablan de los planes para robar el banco del país de México, los criminales mexicanos, son amantes de la gente rubia del país norteamericano, los rubios del país norteamericano, les manda como tratar a el publico de México , los rubios del país norteamericano, les piden todo el dinero que roban, para que se los den y que se lo lleven para Miami, los rubios les piden a la gente de México que les paguen con licor con drogas, con todo lo ilegal, por eso el poder de México es de vulgares gente joven criminales, que sirven a la gente del país de Norteamérica, esta gente joven dentro del país de México, trabajan con la gente de México con esclavitud, esta gente dentro del gobierno de México, obligan a la gente de México para que mantengan a los norteamericanos, que son muy viciosos, y los mexicanos, les mantienen los vicios, pero los norteamericanos los tienen que apoyar militarmente, y cuando criminales políticos mexicanos terminan, con su gobierno, se pueden ir a vivir a Miami, pero siempre hay alguien pidiendo ayuda a paises de todo el mundo para que combatan este crimen,

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  • el 15 de septiembre del 2011 a las 11:14 am
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    …surge la España visigoda de la alta Edad Media. Son ocupaciones y conquistas digeridas, admitidas. No lo es, en cambio, la conquista árabe, aunque sea imposible negar que dejó genes (los españoles del sur son más morenos que los norteños) en la población y una profunda herencia cultural, genes y memes. Pero cuando se acabó, se acabó. Hay, sin duda, una nación española, si bien todaví­a subdividida en reinos, que es recuperada por completo… Si España era una mezcla de Celtas,Romanos y luego Germánicos y Árabes, ¿recuperaron la España que ya existía? después de cientos de años de invasiones me pregunto ¿que España recuperaron la celta-greco-romana-visigoda? o mejor dicho quien la recupero Celtas, Romanos… etc. Y vaya lo de los Aztecas según tu dato, siendo nómadas recolectores, les tomo menos de 200 años edificar Tenochtitlan imagínate si hubieran filósofos literatos y tenido 12 mil años.

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  • Pingback: Bitacoras.com

  • el 14 de diciembre del 2012 a las 5:47 pm
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    LOS AZTECAS ERAN CHINGONES , COMO TODO PUEBLO , TENIAN PROBLEMAS TANTO IDEOLOGICOS COMO POLITICOS . PERO A QUIEN SOMETIERON , A PUEBLOS (SEGUN TU) SUPERIORES, LO CUAL HABLA DE SU CAPACIDAD ORGANIZATIVA. DE DONDE SURGIERON LAS EDIFICACIONES , CALENDARIOS Y DEMAS MANIFESTACIONES DE SU VASTA CULTURA

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  • el 13 de agosto del 2015 a las 8:27 am
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    Es interesante y muy gratificante conocer verdades del lugar donde vivimos pero es mas importante conocer nuestras verdaderas raices y nuestro origen, todo ese origen se relaciona con la historia que conocemos sea la ficticia o la verdadera, en Mexico en la region norte en 1492 se nos dijo que se descubrio America llego Colon con gente de carceles de españa y los que llegaron con el fueron los judios sefarditas conocidos posteriormente como criptojudios los cuales fueron expulsados en 1492 por los reyes en turno, el origen de Colon esta no muy claro se dice que por sus cartas se cree que es Judio y llega un buen numero de familias a el norte de Mexico y por la inquisicion se ocultan y se mueven a el centro del pais y se pone feo el asunto como le ocurrio a Don luis carbajal y de la cueva que muere con su familia criptojudia debemos revisar videos de judios sefarditas en mexico y veremos un panorama muy diferente de nuestros origenes apellidos terminacion con ez , de elementos de la naturaleza, de profesiones o apellidos muy catolicos son de origen judio sefardita

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