Chiste: El abogado buena gente

Una tarde un famoso y acaudalado abogado iba en su limosina cuando vio a dos hombres a la orilla de la carretera comiendo zacate.

Preocupado, ordenó a su chofer detenerse y bajó a investigar. Le preguntó a uno de ellos:

– ¿Por qué están comiendo zacate, muchacho?

– No tenemos dinero para comida. – dijo el pobre hombre – Tenemos que comer zacate.

Bueno, entonces vengan a mi casa y yo los alimentaré – dijo el abogado.

Gracias, don, pero tengo esposa y dos mocosos conmigo. Están allí­, debajo de aquél árbol.

Que vengan también, – dijo el abogado. Volviéndose al otro pobre hombre le dijo:

– Usted también véngase, mi amigo

El hombre, con una voz lastimosa dijo:

– Pero, señor, yo también tengo esposa y SEIS hijos conmigo!

Que se vengan ellos también. – respondió el abogado.

Entraron todos en el enorme y lujoso carro, lo que no fue fácil, aún para un automóvil tan grande como la limusina.

Una vez en camino, uno de los pobres tipos miró al abogado y le dijo:

Señor, usted es muy bueno. Gracias por llevarnos a todos.

El abogado le contestó: -¡N’ombre, no tenga pena, estoy feliz de hacerlo! ¡Les va a encantar mi casa!

¡El zacate está como de metro y medio de alto!

Moraleja: Cuando creas que un abogado te está ayudando, piénsalo dos veces, ¡¡¡porque de seguro te va a chingar!!!

07.03.2012 Remodelación del Archivo Gral. de ANSES

Foto: ANSS

Joryx Jorge Eustaquio

Desarrollador Web, PHPero de corazón, amante de la vida, fotografo por diversión, católico sin ejercer y chingon por convicción! http://joryx.com

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