¿Y si Harry Potter fuera mexicano?

Leyendo en el siempre divertido blog de Dan-T sobre comedia política me encuentro con este artículo de Esta es la historia de un harry potter muy mexicano, realmente divertido. Esta historia contien humor político mexicano, por si eres de otro país no le entenderas mucho.

Para empezar, Harry Potter sería obeso, pues por algo México tiene el primer lugar mundial en obesidad infantil y juvenil. En su escuela, Howgarts, recibiría clases del veracruzano Fidel Herrera sobre alquimia de votos y recursos para la pobreza. Elba Esther Gordillo sería su maestra de hechizos para someter a los poderosos. Y Enrique Peña le enseñaría las propiedades mágicas del gel Moco de Gorila para enfrentar a los espíritus chocarreros.

A los papás de Harry Potter no los mató Voldemort. Se fueron de mojados a Estados Unidos. Lo dejaron al cuidado de su tío Juan Sandoval Íñiguez, quien está casado en segundas nupcias con Marcelo Ebrard. Ambos tratan de educar al niño de acuerdo con los valores de una familia piadosa, pero saben que es inútil pues tarde o temprano se impondrá el destino del mago.

Sin embargo, al acecho está Andrés Manuel López Obrador. El tabasqueño está consciente de que el niño es “el elegido”, cosa que le molesta mucho pues se interpone en su anhelo de ser presidente de México. Ya una vez perdió la elección y no ha podido superar ese trauma. Es por eso que ha preparado durante muchos años su ataque contra Harry Potter, antes de que éste se convierta en el gran mago y acabe definitivamente con sus esperanzas de llegar a Los Pinos.

Pero Harry no sabe nada de esto. Él sólo sabe que le suceden cosas muy extrañas. Por ejemplo, puede hablar con los animales, como cuando sorprendió a todos poniéndose a platicar con un tal Gerardo Fernández Noroña.

Pero la principal habilidad de Potter de Petatiux es que sabe hacer magia con los votos. Le basta con decir las palabras mágicas: chim-pum-pri… tricolor… ife-chafa, y… ¡alakazam! Las urnas llegan repletas a las casillas, los sufragios se multiplican por un candidato al que nadie conoce, las huestes opositoras se quedan congeladas y no salen a votar.

Nunca ninguno de los grandes alquimistas del PRI había visto algo similar. Vaya, hasta el mismísimo César Augusto Santiago, un experto en las pócimas del chanchullo, se sonroja al ver los portentos del joven mago electoral.

El final de esta historia, depende de a qué partido se afilie el Harry Potter mexicano.

Joryx Jorge Eustaquio

Desarrollador Web, PHPero de corazón, amante de la vida, fotografo por diversión, católico sin ejercer y chingon por convicción! http://joryx.com

Un comentario sobre “¿Y si Harry Potter fuera mexicano?

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *